octubre 2011



El pasado mes de agosto fuimos de viaje por el norte de España, y uno de los maravillosos sitios que visitamos fue Santo Domingo de la Calzada, en donde tuvimos la ocasión de degustar un manjar sin el cual no sé cómo he podido vivir estos treinta años… PATATAS A LA RIOJANA regadas con un “Riojan Fighting Wine”… Hoy, día de la Hispanidad, me he decidido a hacer este plato tan suculento y de colorido tan Español: rojo y amarillo, como nuestra bandera.

Para conseguir una placentera siesta (si es en compañía de alguien especial mucho mejor) necesitaréis:

Una  cebolla

Un  pimiento verde

Un tomate

Tres  hojas de laurel

Una cucharadita de pimentón

Dos guindillas

Una cabeza de ajos

Dos chorizos frescos

Tres patatas grandes

Un pimiento choricero

1 litro de caldo de carne

Ponemos nuestro pimiento choricero en remojo en agua caliente, y mientras tanto vamos picando  la cebolla, el pimiento y el tomate. En una olla echamos un buen chorro de oliva virgen y doramos la cebolla, el pimiento y por último el tomate. Añadimos la cabeza de ajos, las hojas de laurel, las guindillas y la cucharadita de pimentón. Removemos y añadimos el chorizo. Ya tenemos listo nuestro fondo. Pelamos y chascamos las patatas y las añadimos a la olla. Escurrimos el pimento choricero, cortamos por la mitad y limpiamos de pepitas, lo añadimos al guiso y  cubrimos de agua (o caldo) y dejamos hervir durante media hora a fuego no muy alto. Pasado este tiempo probamos de sal, y sacamos la cabeza de ajos, el pimiento choricero y las guindillas. Raspamos la carne al pimiento y la añadimos al guiso. Dejamos hervir dos minutos más y ya está listo para servir. Acompañar de un vino rioja, y a dormir una buena siesta.


Hace mucho tiempo que encontré un libro maravilloso de recetas de chocolate, que (cómo no) se llama Chocolate, y es de Parragon Books. En él hay muchísimas recetas sencillas y con una pinta estupenda. Ayer decidí hacer una de las recetas al azar, y me tocó la tarta Bistvitny. El nombre es raro raro, y tras buscar horas y horas en la red y hacer uso de mis conocimientos de alemán (y por qué no decirlo, del google translator) he encontrado su origen: RUSIA (si hacéis clic podréis leer la receta en noruego…)

Para su elaboración necesitamos harina de fuerza, y seguramente os preguntaréis ¿qué es la harina de fuerza? La harina de fuerza contiene una mayor proporción de gluten ya que se elabora con trigo duro. Se usa para fabricar pan, y su acabado es más esponjoso que una harina normal. Es muy fácil de encontrar en supermercados, como Mercadona. Si no encontráis harina de fuerza podéis utilizar harina normal.

Para elaborar una tarta Bistvitny necesitaréis:

– Para fabricar adornos de chocolate:

25 g de chocolate negro fundido

25 g de chocolate blanco fundido

1 palillo

1 siltpat (o en su defecto papel de hornear)

– Para el bizcocho:

175 g de margarina ablandada

175 g de azúcar lustre

media cucharadita de esencia de vainilla

3 huevos ligeramente batidos

225 g de harina de fuerza

50 g de chocolate negro

– Para el maravilloso almíbar:

125 g de azúcar

6 cucharadas de agua

3 cucharadas de brandy (opcional)

150 ml de nata espesa

En primer lugar engrasamos un molde canalado de corona de unos 23 cm. Derretimos los chocolates en el microondas (1 minuto y listo) y esparcimos el chocolate negro sobre un silpat, o en su defecto sobre una hoja de papel de hornear.

Introducimos el chocolate blanco en una bolsita pequeña y hacemos un agujero pequeñito. Dibujamos un enrejado sobre el chocolate negro, y removemos los dos chocolates con un palillo.

Dejamos cuajar en la nevera, y cortamos con un cortapastas en forma de hoja.

Para preparar el bizcocho batimos la margarina con el azúcar hasta obtener una masa esponjosa. Añadimos la esencia de vainilla e incorporamos los huevos medio batidos de uno en uno, batiendo bien tras cada incorporación:

Agregamos la harina tamizada y dividimos la pasta en dos mitades. A una de las mitades le añadimos el chocolate derretido y removemos bien. Alternamos cucharadas de los dos tipos de pasta en el molde y removemos con un pincho de cocina para crear el aspecto amarmolado. Introducimos en el horno y dejamos por espacio de 30 minutos a 190ºC. Una vez horneado dejamos enfriar en el molde durante 5 minutos, y a continuación lo desmoldamos y dejamos enfriar sobre una rejilla metálica. Mientras tanto, disolvemos el azúcar en el agua y dejamos hervir un par de minutos. Retiramos del fuego y añadimos el licor (opcional). Cuando esté tibio empapamos el pastel con el almíbar.

Montamos la nata y con una manga pastelera decoramos la corona. Terminamos de adornar con las hojas de chocolate y ya está nuestra tarta Bistvitny lista para servir:

 

 

 

 

 

(Opcional: en algunas recetas añaden medio sobre de levadura, en la receta que seguí al pie de la letra no mencionaba la levadura, y así la hice: queda como una especie de pan. Sería interesante probar la receta con levadura)