¿A qué saben tus besos? A croqueta de pollo: a Croque-Kris

¿Tenéis mucho tiempo libre y os ha sobrado medio pollo asado? No os preocupéis, tengo la solución a vuestros problemas: una receta de deliciosas croquetas… mmmmmmmmm
Para su elaboración ( aparte de medio pollo asado y mucho tiempo libre) necesitaréis:

– medio pollo asado desmigajado
– 100 gr de mantequilla
– 100 gr de harina
– 1 litro de leche ENTERA
– sal
– nuez moscada
– una cebolla cortada bien menuda
– unos piñones

En una cazuela ponemos a calentar la mantequilla cortada en dados, en cuanto se funda añadimos la cebolla cortada en trocitos pequeños y doramos. Agregamos los piñones y doramos también. Incorporamos las migas de pollo y removemos. Añadimos la harina y MUY IMPORTANTE para que vuestras croquetas sepan a beso y no a harina cruda: doramos la harina. Una vez DORADA LA HARINA vamos añadiendo lentamente la leche ENTERA. Sazonamos con la sal y la nuez moscada y damos vueltas a fuego lento durante 30 minutos (os tiene que quedar una masa bien espesa, que cueste de remover). Pasamos a una fuente de cristal y tapamos con papel film (el papel film tiene que estar en contacto con la masa para evitar que se forme una costra). Dejamos enfriar por completo y repartimos en varios tuppers (yo suelo llenar dos). Metemos en el congelador y ya tenemos nuestra masa de croquetas lista para descongelar y usar otro día, y seguramente os estaréis preguntando por qué no podéis usarla inmediatamente: pues bien, además de que os va a costar formar croquetas, seguramente os explotarán en el aceite, ya que esta masa es muy suave. Así que mi consejo es que la congeléis y cuando vayáis a usarla la saquéis un poco antes y forméis las croquetas con la masa todavía un poco congelada.

Formamos croquetas con la masa, y pasamos por harina, huevo y pan rallado. Si queréis probar sabores nuevos, al pan rallado le podéis añadir pimentón picante (quedarán unas croquetas buenísimas), o ajo rallado, o lo que se os ocurra (hay gente que en vez de pan rallado usa arroz inflado o quicos machacados, pero yo todavía no me he atrevido con esto). Otro truco es batir el huevo, añadirle una pizca de sal y un chorrito de leche para que os sea más fácil embadurnar las croquetas.

En una sartén profunda verter bastante aceite de oliva virgen. El truco para que os queden unas croquetas de “muelte” (o cualquier frito) es ese: freír en ABUNDANTE aceite de oliva. Cuanto más aceite pongáis en la sartén, menos aceite absorberán vuestros fritos. Doramos las croquetas y escurrimos sobre papel de cocina. Acompañad con una ensalada o un gazpacho andaluz y disfrutad de este manjar…

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Para esta receta, muy sencilla y nutritiva (pero algo calórica) necesitaréis:

6 alitas de pollo troceadas (o más, depende de vosotros)
Una cucharada sopera de pimentón picante
Una cucharadita de café de pimienta molida
Una cucharadita de café de curry
2 dientes de ajo
Aceite de oliva
Vino blanco
Sal

Preparamos un majado con los dientes de ajo y añadimos los demás ingredientes: el pimentón, la pimienta, el curry, sal al gusto, aceite de oliva y vino blanco. Introducimos las alitas junto con el majado en un tuper y dejamos macerar unas horas (si se hace de un día para otro mucho mejor).

Introducimos en el horno precalentado a 170º durante 20 minutos, y luego pasamos a gratinar para que se quede tostadito. Podemos acompañar el plato con un arroz blanco.


¿Hart@s de cocinar el pollo a la plancha?, ¿aburrid@s de comer pollo al horno? Hoy os propongo una nueva receta saludable y baja en calorías, para aquell@s que quieran innovar en los fogones… y en el paladar. Para nuestro pollo provenzal (para dos personas) necesitaremos:
– Medio pollo troceadito y limpito de plumas y grasas.
– 2 cucharadas de aceite de oliva.
– 150gr de champiñones.
– 2 tomates medianos.
– 1 pimiento rojo y otro verde.
– 1 cebolla mediana.
– 1 zanahoria.
– 1 cucharadita de ajo picado.
– 1 cucharada de orégano.
– sal y pimienta.
– 2 cucharadas de vino blanco.
– 1 cucharada de perejil picado.

Salteamos el pollo en una sartén antiadherente con aceite hasta que esté doradito y lo reservamos. Mientras tanto, cortamos los champiñones en rodajas. Pelamos los tomates y los picamos. Cortamos los pimientos en daditos y la cebolla en rodajas. Picamos el ajo (también podemos usar ajo seco en bote). Pelamos y cortamos en rodajitas la zanahoria.
Ponemos todas las verduritas a pochar en la misma sartén en la que previamente hemos salteado el pollo. Cuando estén tiernas agregamos orégano, sal y pimienta. Incorporamos el pollo y el vino y dejamos cocer a fuego suave y con la sartén tapada durante unos 10 minutos. Servimos en una fuente y adornamos con el perejil picado.
Una pequeña adición para l@s que no estáis a dieta: freír unas patatas y añadirlas a la sartén los cinco últimos minutos de cocción (y no olvidéis de mojar pan en la salsita…)