mayo 2009



Os dejo aquí otra receta de aprovechamiento de restos. Resulta que el fin de semana pasado preparamos unos aperitivos muy ricos que consistían en lo siguiente: cogemos 12 rebanadas de pan de molde, con un vaso pequeño sacamos unos círculos de cada rebanada. Dichos círculos los pasamos por la sartén con un poquito de aceite, formando tostaditas redonditas. Luego a cada tostada le ponemos un trocito de salmón ahumando y por úlitmo un huevo frito de codorniz. BUENÍSIMO. La cuestión vino después: ¿qué hacer con todos los recortes de pan de molde? Pues muy fácil: un pudin. Ya sea que has hecho esta receta y te sobra pan, como que quieres probar este postre tan rico, necesitarás:

–          Los recortes de unas 12 rebanadas de pan de molde o bien unas 6 rebanadas enteras.

–          100 gr de azúcar

–          3 huevos

–          Medio litro de leche entera

–          Media vaina de vainilla

–          Un chorrito de ron

–          Pasas (si te gustan)

Si vas a echarle pasas, ponlas dentro de un vasito con el ron, para que se hidraten. Mientras, en un bol desmigaja el pan. Calienta la leche con media vaina de vainilla, y para que saque todo su aroma raspa las semillas que lleva dentro. Colamos la leche y la vertimos sobre el pan.  Por otro lado, batimos los huevos y el azúcar, y lo añadimos a la mezcla anterior. Añadimos también el vasito de ron con las pasas y removemos todo muy bien. Caramelizamos un molde de pudin, yo uso caramelo líquido royal. Vertemos el preparado de pan y lo metemos al horno al baño María a 180ºC durante 45 minutos. Para saber si está hecho, lo pinchamos con un palo, y si éste sale limpio es que ya está. Dejamos enfriar y metemos en la nevera  envuelto en film transparente  durante toooooooda la noche. Cuanto más tiempo pase, más rico está.

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Esta receta está inspirada en mi querida suegra, ya que de ella he aprendido, entre otras muchas cosas, a no desperdiciar nada en la cocina. Así que cuando vayamos a comprar pescado para hacerlo al horno, le decimos a la pescadera que nos guarde todas las cabezas, raspas y colas. En casa preparamos un sofrito en una olla con una cebolla picadita, un puerro, trituramos cuatro tomates y se lo añadimos. Echamos sal, y cuando esté un poco pochadito añadimos un chorro de vino blanco y dejamos evaporar.  Incorporamos las cabezas y raspas del pescado, incluso cáscaras de gambas. Ahora viene mi toque maestro: le añadimos  unos estambres de azafrán, una cucharadita de pimentón dulce y removemos bien. Añadimos un litro de agua, y dejamos hervir a fuego lento durante al menos 20 minutos (si lo dejamos 40, mejor).  Al cabo de éste tiempo colamos, y ya podemos echarle fideos gorditos o la pasta que más nos guste, y si hemos echado cáscaras de gambas para la preparación del caldo, podemos añadir las gambitas refritas a la sopa, así como unos picatostes de pan.  Es muy fácil de hacer y además de estar muy rico, es muy nutritivo.

(Picatostes de pan: ponemos abundante aceite de oliva en una sartén. Troceamos pan (no hace falta que esté duro) y freimos hasta dorarlo. Salamos y añadimos a la sopa)