julio 2012



Hoy os traigo una receta 100% casera y natural. Ya no hay excusas para no disfrutar de un heladito este verano, por muy a dieta que estéis. Tampoco necesitaréis heladeras ni thermomixes (ayyyyy Thermomix de mis amores, qué lejos estoy de tenerte…) Para nuestro helado de fresa casero necesitaremos:

200 gr de fresas congeladas

Dos yogures griegos azucarados

Cinco hojitas de hierbabuena

Un congelador

Batimos las fresas congeladas con los yogures griegos y las hojitas de hierbabuena. Vertemos este puré en un recipiente plano y tapamos. Introducimos en el congelador y cada 40 minutos removemos (hacemos esto unas tres veces). Ya tenemos nuestro heladito de fresas!!!!

Ahora sólo tenéis que echarle imaginación y crear vuestras propias copas de helado. Para la de la foto puse un poco de bizcocho en el fondo de la copa, luego el helado por encima y decoré con corazones de azúcar, pero seguro que se os ocurren mil maneras mejores de presentar el helado.


Una receta sencilla, rápida de hacer y deliciosa (incluso si no os gustan las lentejas, os encantará…) Necesitaremos:

1 bote de lentejas cocidas

1 pimiento rojo asado

1 tomate

1 cebolla

1 cucharada de “agritos” (o picadillos de variantes: trocitos de pepinillos en vinagre, zanahorias en vinagre, cebollitas en vinagre etc)

El zumo de un limón

Tres cucharadas soperas de aceite de oliva

Pimienta y comino en polvo

Cortamos los pimientos en tiras, cortamos en cubitos el tomate y la cebolla. Lo colocamos todo en un cuenco y añadimos las lentejas (previamente enjuagadas y escurridas) y la cucharada de agritos.  Cubrir con film transparente y dejar en la nevera una hora.

Preparemos ahora el aliño: mezclamos en un bol el zumo de limón, la sal, el aceite de oliva, la pimienta y un poco de comino en polvo. Batimos con unas varillas y añadimos a la ensalada.

Podéis servirla en platos individuales ayudándoos de un aro, o en una ensaladera. Está riquísima y con un poco de pan es un plato único estupendo.


He vuelto… después de muchos meses de intenso trabajo al fin puedo dedicarme otra vez a mi afición favorita: la cocina, pues cocina es creación que puedes oler, saborear y disfrutar ( o sufrir… depende del día). El primer plato que he decidido probar es esta crema de verduras, ligera, sabrosa y perfecta para cenar en estas noches de verano, y tras muchos excesos de dulces (hace una semana me sacaron la muela del juicio, y como me dieron vía libre para comer todos los helados que quisiera, pues aquí estoy yo, con 2 kilos más…)

Para nuestra cremita de habas baby y su crujiente de jamón necesitaremos:

– 250 ml de agua

– 150 gr de Habita baby (usé las que venden congeladas en mercadona)

– 1 patata para hervir

– 1 cebolla

– 1 zanahoria

– 5 cucharadas soperas de tomate frito

– aceite de oliva

– 2 dientes de ajo

– sal

– 4 lonchas de jamón serrano

 

Cortamos en juliana la verdura (cebolla, zanahoria y ajo). Los pochamos en una cazuela con dos cucharadas de aceite de oliva hasta que doren. Añadimos las habas sin descongelar y rehogamos 10 minutos más. Transcurrido este tiempo añadimos el tomate frito y dejamos cocinar 5 minutos. Incorporamos ahora el agua y la patata cortada en trozos. Probamos de sal y dejamos hervir por espacio de 15 minutos. Mientras tanto calentamos el grill del horno a 250º e introducimos las lonchas de jamón serrano en la parte alta del horno. Como el jamón soltará su propio jugo, no hace falta embadurnar la bandeja con aceite. Dejamos desecar el jamón por espacio de 5 minutos. No os asustéis, pues empezará a llenarse el horno de una especie de niebla blanca… es normal. Pasados 5 minutos abrir y dejar que salga toda la niebla. Sacar la bandeja del horno y dejad enfriar.

Continuemos con la crema. Trituramos todo hasta conseguir una crema fina. Aun así yo la paso por el pasapurés, pues siempre quedan pellejitos de habas que nos pueden resultar desagradables al paladar. Servimos en unos cuencos, espolvoreamos con ajínjoli previamente tostado y decoramos con trocitos de crujiente de jamón.

Espero que os guste esta receta, y si no os gustan las habas os animo a que la probéis igualmente, pues la crema no tiene nada que ver en sabor con las habas.