julio 2011



¿A qué saben tus besos? A croqueta de pollo: a Croque-Kris

¿Tenéis mucho tiempo libre y os ha sobrado medio pollo asado? No os preocupéis, tengo la solución a vuestros problemas: una receta de deliciosas croquetas… mmmmmmmmm
Para su elaboración ( aparte de medio pollo asado y mucho tiempo libre) necesitaréis:

– medio pollo asado desmigajado
– 100 gr de mantequilla
– 100 gr de harina
– 1 litro de leche ENTERA
– sal
– nuez moscada
– una cebolla cortada bien menuda
– unos piñones

En una cazuela ponemos a calentar la mantequilla cortada en dados, en cuanto se funda añadimos la cebolla cortada en trocitos pequeños y doramos. Agregamos los piñones y doramos también. Incorporamos las migas de pollo y removemos. Añadimos la harina y MUY IMPORTANTE para que vuestras croquetas sepan a beso y no a harina cruda: doramos la harina. Una vez DORADA LA HARINA vamos añadiendo lentamente la leche ENTERA. Sazonamos con la sal y la nuez moscada y damos vueltas a fuego lento durante 30 minutos (os tiene que quedar una masa bien espesa, que cueste de remover). Pasamos a una fuente de cristal y tapamos con papel film (el papel film tiene que estar en contacto con la masa para evitar que se forme una costra). Dejamos enfriar por completo y repartimos en varios tuppers (yo suelo llenar dos). Metemos en el congelador y ya tenemos nuestra masa de croquetas lista para descongelar y usar otro día, y seguramente os estaréis preguntando por qué no podéis usarla inmediatamente: pues bien, además de que os va a costar formar croquetas, seguramente os explotarán en el aceite, ya que esta masa es muy suave. Así que mi consejo es que la congeléis y cuando vayáis a usarla la saquéis un poco antes y forméis las croquetas con la masa todavía un poco congelada.

Formamos croquetas con la masa, y pasamos por harina, huevo y pan rallado. Si queréis probar sabores nuevos, al pan rallado le podéis añadir pimentón picante (quedarán unas croquetas buenísimas), o ajo rallado, o lo que se os ocurra (hay gente que en vez de pan rallado usa arroz inflado o quicos machacados, pero yo todavía no me he atrevido con esto). Otro truco es batir el huevo, añadirle una pizca de sal y un chorrito de leche para que os sea más fácil embadurnar las croquetas.

En una sartén profunda verter bastante aceite de oliva virgen. El truco para que os queden unas croquetas de “muelte” (o cualquier frito) es ese: freír en ABUNDANTE aceite de oliva. Cuanto más aceite pongáis en la sartén, menos aceite absorberán vuestros fritos. Doramos las croquetas y escurrimos sobre papel de cocina. Acompañad con una ensalada o un gazpacho andaluz y disfrutad de este manjar…


¿Se os pasó por alto el cumpleaños de vuestra pareja?, ¿os han invitado a comer, no sabéis qué llevar y sólo disponéis de media hora?, ¿o simplemente os habéis levantado con ganas de “algo dulce”?… Tengo vuestra solución: bizcocho exprés. Es muy sencillo de hacer, sólo se tarda 3 minutos en el microondas y queda muy vistoso.

Tan sólo necesitaréis:

Dos tazas (yo utilicé una transparente y otra opaca)

4 cucharadas soperas de harina

4 cucharadas soperas de azúcar

2 cucharadas de cacao en polvo

1 pizca de sal

1 cucharadita de levadura

Esencia de vainilla (una pizca)

1 huevo

3 cucharadas de leche

3 cucharadas de aceite (de girasol)

En un bol mezclamos los ingredientes secos, y en un plato aparte batimos el huevo con la leche y el aceite. Incorporamos al bol y removemos con unas varillas. Repartimos la mezcla en dos tazas (o en cuatro tacitas de té si queremos raciones más pequeñas) e introducimos en el microondas durante 3 minutos. Sacamos con mucho cuidado y dejamos enfriar.

Llegados a este punto es cuestión de imaginación: podéis emborrachar los bizcochos, o desmoldarlos; acompañarlos con alguna salsa de chocolate o nata… como más os guste.

Esta receta la descubrí en el blog de Morgana. Espero que os guste y hagáis vuestras propias tartitas exprés.


Es un dicho que siempre decía mi padre cuando comíamos migas, y es que comer migas con pan, es comida de tontos!!! Las migas es un plato típico de la gastronomía murciana, y como ya he comentado anteriormente, mis padres se criaron en la huerta murcianica, labrando y recolectando. Cuando sobraba pan y se quedaba duro, se ponía en remojo, se escurría y en aceite en donde previamente se había sofreído unos ajos, se freía el pan. Es un acompañamiento típico de las sardinas, y también se suele acompañar de granos de uva, y cómo no, de un buen vino tinto de la tierra.
Os detallo un poco más su elaboración:
Para dos personas:
Media barra de pan duro
4 ajos sin pelar
Aceite de oliva virgen
Sal
Ponemos aceite en una sartén (3 cucharadas más o menos) y sofreímos los ajos sin pelar (se pueden machacar un poco para que suelten más sabor). Sin retirar los ajos, y en el mismo aceite, echamos el pan escurrido, agregamos sal al gusto y removemos hasta que el agua se haya evaporado y las migas queden torradas. Acompañamos de unas sardinas y un buen vino tinto. Es una comida ideal para este veranito.