ensalada canonigos

Son épocas de fríos, no apetecen las ensaladas tradicionales, pero aun así hay que comer un buen plato todos los días. He decidido investigar, improvisar y descubrir nuevos sabores y texturas de ensaladas, y hoy me he decidido por una ensalada otoñal. Tan sólo necesitaremos tres ingredientes: una bolsa de canónigos lista para usar, una bandeja de champiñones, y un tarro de beicon en tiras.
En primer lugar ponemos los canónigos en remojo con unas gotitas de lejía (sí, habéis leído bien, lejía. El otro día fui a la matrona y me confirmó lo que había leído en muchos foros: la amukina no es más que lejía en un envase bonito y 300 veces más cara).
Mientras tanto en una sartén sin nada de aceite salteamos el beicon. Yo lo tapé durante unos 5 minutos para generar vapor… Mientras tanto lavamos los champiñones, los fileteamos y los dejamos en remojo con un chorro de limón. Una vez listas las tiras de beicon reservamos en un cuenco. En la misma sartén salteamos los champis. Aprovechamos para enjuagar muy bien los canónigos bajo el chorro de agua, y dejamos unos minutos más en agua fría con un par de cubitos (para que queden crujientes). Centrifugamos los canónigos y vertemos en una ensaladera. Incorporamos las tiras de beicon y los champiñones calentitos y aliñamos con una vinagreta de aceite y vinagre. Opcionalmente se le puede añadir picatostes, un huevo duro… lo que más os guste.
Está deliciosa, y casi que constituye un plato único (sobre todo si le añadís un huevo duro)

 

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Otra receta dedicada a mis padres, yeclanos y murcianos. En esta ocasión se trata de una ensalada tibia de patatas. La receta no tiene mucho misterio y es una buena opción para el otoño que se acerca. Tal vez el truco esté en la forma de hervir las patatas…

Ingredientes para dos personas:

 

Dos patatas blancas grandes

Una cebolla picadita

Un par de huevos bien duros

Olivas negras

Olivas rellenas de anchoa

Una latita de atún

Una cucharada de alcaparras

Aceite de oliva virgen

Sal Maldon

Ponemos a hervir las patatas sin pelar en agua con unos granos de pimienta, dos hojas de laurel y sal. Cuando estén hervidas, pelamos y cortamos en rodajas de unos dos centímetros de grosor. Colocamos en un plato formando círculos concéntricos. Por encima esparcimos la lata de atún, las olivas, la cucharadita de alcaparras y la cebolla. Cortamos los huevos en cuatro trozos y colocamos alrededor de plato. Servimos tibio o frío, con un buen chorro de aceite de oliva virgen y sal maldon. La sal maldon le aporta un toque crujiente que combina muy bien con la patata.