abril 2010



TORTA BOBA RELLENA DE CHOCOLATE

La otra tarde estaba yo tomándome un café con leche en la Aracena, cuando me pregunté a mi misma si sería capaz de reproducir en mi casa la torta boba de chocolate que me estaba tomando en ese momento… y es que la vida está cara y en la panadería tienen que sacar para pagar sueldos, pero en los tiempos que corren no estoy dispuesta a pagar 1,80 euros por un trozo de torta boba. Así que me puse manos a la obra y éste fue el resultado:

Para vuestra torta boba de chocolate rellena de chocolate necesitaréis:

MASA para un molde de 22 cm:
250 gr de azúcar
3 huevos
125 ml de aceite de girasol
150 ml de leche entera
300 gr de harina de trigo
1 sobre de levadura tipo Royal
Una cucharada sopera de cacao en polvo (yo uso el de la marca Valor)
Un puñadito de almendras molidas
Mantequilla para untar el molde

SALSA CHOCOLATE
150 gr de chocolate para fundir (en este caso he usado el de la marca Nestlé)
Un trocito de mantequilla
Tres cucharadas soperas de leche

Empezamos encendiendo el horno a 160ºC y engrasando el molde. Para ello cogemos un trocito de mantequilla con papel de cocina y lo pasamos bien por toda la superficie del molde. De éste modo nos resultará mucho más sencillo desmoldar el bizcocho.
Batimos los huevos y controlamos que aumenten por lo menos 3 veces su volumen. Para este paso uso una maquina de amasar que compré en Lidl por 22 euros y que va de maravilla. Tiene distintos tipos de varillas: para amasar, para montar y para batir. En este caso he usado las de montar nata, y así el huevo adquiere enseguida consistencia. Una vez que hemos logrado aumentar el volumen de los huevos, agregamos en dos o tres veces el azúcar sin dejar de batir. Este paso es muy importante para que luego la masa suba y no se quede apelmazada. Cuando esté bien mezclado incorporamos el aceite. A mi particularmente me gusta usar el de girasol, pues es mucho más suave que el de oliva, pero si preferís el de oliva también podéis usarlo. Probablemente os quedará un bizcocho más apelmazado. Añadimos también la leche. Recordad que cuando trabajamos masas hay que usar siempre leche entera, pues de lo contrario no obtendríamos los resultados deseados, y nuevamente nos podríamos encontrar con un bizcocho apelmazado. Incorporamos ahora la harina tamizada y la levadura. Acordaros siempre de tamizar la harina siempre. Es muy sencillo: sobre un cuenco colocáis un colador y vais echando la harina para que pase a través del mismo. Por último añadimos el cacao también tamizad junto con las almendras en trocitos, y mezclamos todo con movimientos envolventes.
Vertemos la masa sobre el molde untado y dejamos cocer en el horno durante 50 minutos. Al sacarlo veréis que parece una magdalena gigante. Podemos introducir un pincho para comprobar que está hecho (deberá salir seco).
SALSA DE CHOCOLATE
Es muy sencilla de hacer: deshacemos el chocolate al baño maría o al microondas. Incorporamos un trozo de mantequilla y la leche. Removemos bien para que se mezcle todo y quede una salsa espesa. Retiramos del fuego y dejamos enfriar un poco.
Mientras, desmoldamos el bizcocho y dejamos enfriar sobre una rejilla. Lo partimos por la mitad y rellenamos con la salsa de chocolate. Volvemos a montar el bizcocho y espolvoreamos con azúcar glas. Ya está listo para comer. Lo podéis servir tibio (delicioso) o a temperatura ambiente. Se puede acompañar de una bola de helado, o de una salsa de chocolate…
Espero que os animéis y lo probéis ;-)))

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El otro día encontré una receta interesante en una revista de cocina. Resulta que suelo comprar el salmón congelado en el Mercadona, pues es mucho más barato que el fresco, pero siempre tenía el “problema” de que se quedaba muy seco. Con esta receta no sólo os quedará jugoso, sino que es una forma divertida de tomar verduras. Necesitaréis los siguientes ingredientes, para dos raciones:
– 1 lomo de salmón salvaje congelado (suelo comprarlo en Mercadona)
– 1 tomate bien maduro.
– 1 cebolleta o cebolla morada.
– un puñado de alcaparras, pepinillos en vinagre fileteados y unas olivicas rellenas de anchoas también fileteadas.
– el zumo de medio limón.
– 1 diente de ajo.
– aceite de oliva.
– un buen chorro de vino blanco.
– perejil.
– una pizca de pimentón dulce.
– sal y pimienta.
Pelamos y picamos finos el ajo y la cebolleta. Pelamos los tomates y los cortamos en daditos. Mezclamos con las alcaparras, pepinillos y olivas. Picamos las hojas de perejil y las añadimos. Salpimentamos la mezcla, aromatizamos con pimentón y la regamos con tres cucharadas de aceite y el vino blanco. Removemos y reservamos en la nevera. Este paso lo podéis hacer por la mañana temprano o la noche anterior, pues cuanto más tiempo estén macerando las verduras, más ricas estarán.
Lavamos el lomo de salmón y lo secamos con papel de cocina. Untamos con aceite una fuente refractaria y colocamos el salmón sobre ella.
Disponemos la mezcla de verduras sobre el pescado y regamos todo con el zumo del limón. Lo asamos de 12 a 15 minutos en el horno precalentado a 180º. Pasado este tiempo lo sacamos del horno y repartimos en platos, con la verdurita y la salsa.
Este plato os proporcionará 285 calorías por ración, y lo podéis acompañar con unas patatitas hervidas regadas con un hilo de aceite.


¿Hart@s de cocinar el pollo a la plancha?, ¿aburrid@s de comer pollo al horno? Hoy os propongo una nueva receta saludable y baja en calorías, para aquell@s que quieran innovar en los fogones… y en el paladar. Para nuestro pollo provenzal (para dos personas) necesitaremos:
– Medio pollo troceadito y limpito de plumas y grasas.
– 2 cucharadas de aceite de oliva.
– 150gr de champiñones.
– 2 tomates medianos.
– 1 pimiento rojo y otro verde.
– 1 cebolla mediana.
– 1 zanahoria.
– 1 cucharadita de ajo picado.
– 1 cucharada de orégano.
– sal y pimienta.
– 2 cucharadas de vino blanco.
– 1 cucharada de perejil picado.

Salteamos el pollo en una sartén antiadherente con aceite hasta que esté doradito y lo reservamos. Mientras tanto, cortamos los champiñones en rodajas. Pelamos los tomates y los picamos. Cortamos los pimientos en daditos y la cebolla en rodajas. Picamos el ajo (también podemos usar ajo seco en bote). Pelamos y cortamos en rodajitas la zanahoria.
Ponemos todas las verduritas a pochar en la misma sartén en la que previamente hemos salteado el pollo. Cuando estén tiernas agregamos orégano, sal y pimienta. Incorporamos el pollo y el vino y dejamos cocer a fuego suave y con la sartén tapada durante unos 10 minutos. Servimos en una fuente y adornamos con el perejil picado.
Una pequeña adición para l@s que no estáis a dieta: freír unas patatas y añadirlas a la sartén los cinco últimos minutos de cocción (y no olvidéis de mojar pan en la salsita…)