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Supongo que no hace falta que os lo diga (pues ya os habréis dado cuenta) pero se acercan unas fechas “especiales”. Por “especiales” cada uno que entienda lo que quiera: para unos serán unos días inolvidables rodeados de los suyos, de paz y de cariño… y para otros serán unos días in-olvidables rodeados de los suyos, peleas varias y rencores ocultos tras el árbol de navidad… Sin entrar en el debate, os propongo un plato sencillo, económico, rápido de hacer y que queda muy bien para un menú de Navidad. Y es que con los tiempos que corren no estamos para corderos… pero sí al menos para una merlucita congelá (mirad el lado “positivo”: alguien se puede clavar alguna raspita y librarnos así de una sesión de chistes sin gracia o anécdotas de gente que ni conocemos ni nos importa ;-D)

Para dos raciones de nuestra merluza salvadora necesitaremos:

– 4 rodajas de merluza congelada

– un puñado de almejas

– un bote de pimiento morrón

– cebolla y ajo

– vino blanco

– aceite de oliva virgen extra

– harina

El día anterior (o al menos un par de horas antes) introducimos las almejas en agua salada… Este paso es fundamental si no queremos que queden terrosas y nos fastidie la salsa, pero si os interesa que esto pase, saltaros este paso.

Picamos finamente dos dientes de ajo y una cebolla y ponemos a pochar en una cazuela ancha. Una vez dorados añadimos la harina y removemos bien. Es muy importante que la harina quede bien dorada, pues de éste modo evitamos que la salsa sepa a harina cruda. Una vez todo bien dorado e incorporado añadimos las almejas y removemos bien para que se abran. Incorporamos ahora un vaso de vino blanco y movemos bien. En el vaso de la batidora introducimos unos cuantos pimientos morrones (al gusto de cada cual), un poquito de agua y trituramos. Incorporamos el puré a la cazuela y removemos. Pasamos por harina las rodajas de merluza y con cuidado las introducimos en la cazuela. Dejamos cinco minutos cocer por un lado a fuego lento  y les damos la vuelta. En diez minutos más tendremos nuestra merluza de fiesta.

Servimos en platos calientes, decoradas con tiras de pimientos morrones y un poco de perejil. Si queremos hacer este plato más espectacular, podemos añadirle gambas, cigalas, mejillones… según el gusto y el bolsillo de cada uno.

Truco: para calentar los platos no hace falta que encendáis el horno, basta con pasarlos bajo el chorro del agua fría y meterlos en el microondas un par de minutos (sin secar). Secamos y servimos rápidamente para que la merluza llegue calentita…

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