Ayer mientras engullía como una enferma una bolsa de patatas fritas (la espera desespera) me puse tele Madrid, y ahí estaba Juan Pozuelo, tan simpático como siempre preparando un redondo de ternera al horno… No podía apartar la vista Juan, fileteando en juliana las verduras, atando el redondo para que no se deforme… introduciendo el manjar en el horno y luciendo con orgullo el resultado. Así que hoy cuando he salido a pasear por el Mercadona (una mañana apasionante eh?) he visto unos codillos de cerdo a 3,40 el kilo y a mi mente han venido esas imágenes… No me he podido resistir y he comprado dos (creo que es demasiado para mi marido y para mi, pero lo que sobre al congelador, que la vida está mu cara y hay que optimizar el uso del horno).

Para preparar un codillo de cerdo al horno, necesitarás:

Una bolsa de patatas fritas (para la espera)

Dos codillos de cerdo (o uno si eres una persona con un apetito normal)

Tres zanahorias

Dos puerros

Dos cebollas

Cuatro patatas

Dos vasos de vino blanco

Aceite

Sal

En primer lugar encendemos el horno a 180º y vamos dando buena cuenta de la bolsa de patatas fritas.  Acto seguido doramos los codillos a fuego fuerte en una sartén para sellarlos y que queden jugosos. Mientras, cortamos en juliana todas las verduras y las ponemos en el fondo de una fuente. Incorporamos el codillo doradito y las patatas partidas por la mitad. Regamos con el vino, y echamos sal. Introducimos en el horno a 180º durante media hora. Transcurrido este tiempo damos la vuelta y dejamos otra media hora en el horno.

Una vez hecho nuestros codillos, trituramos las verduras (menos las patatas) y añadimos caldo de carne al gusto. Servimos en un plato y salseamos. Adornamos con las patatas asadas y ya podéis degustar este exquisito manjar!!!!