Estamos en plena Semana Santa y es tiempo de degustar las esquiciteces culinarias que la tradición nos ofrece. Hoy os presento mi versión del tradicional plato Garbanzos de Vigilia. Es una receta muy sencilla a la que se le pueden añadir otros componentes como el bacalao. Sin embargo, esta vez vamos a ser totalmente “monacales” y los vamos a cocinar sencillos y austeros (pues hasta nuestros fogones llegan los recortes). Para degustar un manjar como este, tan solo necesitamos:

Medio kilo de garbanzos

Medio kilo de espinacas

Dos dietes de ajo

Dos huevos cocidos

Una rebanada grande de pan

100 mililitros de aceite de oliva

Azafrán

Pimienta

Sal

Imagen

Poner los grabanzos a remojo la víspera. Cuando se vayan a preparar se lavan, se escurren y se ponen en una olla exprés cubiertos de agua y sal. Se cuecen duratne 40 minutos.

Mientras tanto freímos los ajos y la rebanada de pan en aceite de oliva. Se escurren y los machacamos en un mortero junto con las yemas de los huevos cocidos y las hebras de azafrán. Desleímos el majado con un pco de caldo de cocer los garbanzos y lo añadimos a las legumbres.

Lavamos las espinacas y las cocemos en agua hirviendo con sal durante 5 minutos. Escurrimos, picamos y las agregamos a los garbanzos. Tapamos la olla exprés y dejamos cocer a presión durante 10 minutos. Servimos con la clara picadita por encima.

Si lo comemos al día siguiente estará mucho más rico.

Una variante rica rica es servir nuestros garbanzos con un huevo frito

Imagen