Poco a poco se va acercando la navidad, y seguro que son días emotivos para todos (ya sea porque trae gratos recuerdos, ya sea porque nos provoque sentimientos amargos, o ambos a la vez). De lo que no hay duda alguna es de que la navidad es una época del año en la que las emociones están a flor de piel… y qué mejor que compartir esos días con las personas a las que más quieres. Hoy os propongo una receta para disfrutar en la cena de Nochevieja, o en la comida de Año Nuevo: un tiramisú. ¿Por qué es el postre ideal para estas celebraciones?, pues porque es suave, dulce, refrescante… con un puntito de licor para concluir una noche mágica o celebrar la primera comida del año.

Como es un tiramisú navideño le vamos a añadir unas nueces, y si os gusta unas pasas, o trocitos de fruta escarchada…

Ingredientes:

½ Kg de queso mascarpone

Bizcochos tipo soletilla

Café fuerte (si lo puedes hacer con cafetera exprés mucho mejor)

4 huevos

1 cucharada de azúcar por huevo

Cacao amargo en polvo

Un chorrito de coñac

Antes de empezar, os aconsejo que una hora antes preparéis el café (para que se enfríe) y saquéis los huevos y el queso de la nevera (para que se atempere). Mezclamos el queso, el azúcar y las yemas de huevo en un bol. En otro batimos las claras a punto de nieve hasta que estén blancas y consistentes. Una vez preparadas ambas cremas, las vamos a unir con movimientos envolventes para que las claras no pierdan el aire: realizaremos movimientos con una pala de abajo arriba, como si dibujáramos círculos.

Añadimos un chorrito de coñac al café y empezamos a mojar los bizcochitos de soletilla. Preparamos unas copas anchas y colocamos en el fondo una capa de bizcochos bañados en café, y vamos alternando con capas de crema de queso hasta rellenar las copas.

Tapamos las copas con papel film e introducimos en la nevera. Si podéis, preparad este postre el día de antes (e incluso dos días antes), pues estará mucho más rico. En el momento de servir, se espolvorea con cacao amargo y se adorna con unas nueces y unas perlas plateadas, o trocitos de fruta escarchada.