Hoy he ido a mi querida Mercadona a por pescado… y me he horrorizado en cuanto he visto el precio del pescado fresco. Así que he decidido comprar una bolsa de filetes de panga congelados que son muy económicos. La panga es un pescado de carne muy jugosa y blanca, pero insulsa. Así que he decidido prepararlo con una salsita improvisada de entre lo que tenía en la nevera. El resultado ha merecido la pena:

 

– 2 filetes de panga congelados

– 4 patatas medianas

– 5 dientes de ajo

– un chorro de vino blanco

– pimienta y tomillo

– 1 cucharadita de harina

– Sal

 

Por un lado preparamos nuestras patatas panadera: pelamos las patatas, las lavamos bien y las cortamos en láminas finitas. Freímos en abundante aceite de oliva virgen hasta que queden doradas.

 

Mientras tanto precalentamos el horno a 200ºC. Colocamos los filetes de panga en una bandeja pirex y condimentamos con pimienta. Añadimos un buen chorro de vino blanco y echamos por encima los ojos machacados con el tomillo y un chorro de aceite de oliva. Introducimos en el horno y dejamos hornear por espacio de 15 a 20 minutos.

 

Sacamos los filetes. En un cazo calentar un poquito de aceite y sofreír la cucharada de harina hasta que esté dorada (de éste modo no tendrá sabor a harina la salsa). Incorporamos el jugo que han soltado los filetes y damos un hervor.

Servimos en una bandeja: los filetes de panga, las patatas panadera y un cuenco con la salsa. Este tipo de pescado a penas requiere sal, y si os habéis fijado no hemos añadido sal en ningún momento. Si queréis, podéis añadirle unas escamas de sal Maldon, que siempre quedan bien.