El otro día encontré una receta interesante en una revista de cocina. Resulta que suelo comprar el salmón congelado en el Mercadona, pues es mucho más barato que el fresco, pero siempre tenía el “problema” de que se quedaba muy seco. Con esta receta no sólo os quedará jugoso, sino que es una forma divertida de tomar verduras. Necesitaréis los siguientes ingredientes, para dos raciones:
– 1 lomo de salmón salvaje congelado (suelo comprarlo en Mercadona)
– 1 tomate bien maduro.
– 1 cebolleta o cebolla morada.
– un puñado de alcaparras, pepinillos en vinagre fileteados y unas olivicas rellenas de anchoas también fileteadas.
– el zumo de medio limón.
– 1 diente de ajo.
– aceite de oliva.
– un buen chorro de vino blanco.
– perejil.
– una pizca de pimentón dulce.
– sal y pimienta.
Pelamos y picamos finos el ajo y la cebolleta. Pelamos los tomates y los cortamos en daditos. Mezclamos con las alcaparras, pepinillos y olivas. Picamos las hojas de perejil y las añadimos. Salpimentamos la mezcla, aromatizamos con pimentón y la regamos con tres cucharadas de aceite y el vino blanco. Removemos y reservamos en la nevera. Este paso lo podéis hacer por la mañana temprano o la noche anterior, pues cuanto más tiempo estén macerando las verduras, más ricas estarán.
Lavamos el lomo de salmón y lo secamos con papel de cocina. Untamos con aceite una fuente refractaria y colocamos el salmón sobre ella.
Disponemos la mezcla de verduras sobre el pescado y regamos todo con el zumo del limón. Lo asamos de 12 a 15 minutos en el horno precalentado a 180º. Pasado este tiempo lo sacamos del horno y repartimos en platos, con la verdurita y la salsa.
Este plato os proporcionará 285 calorías por ración, y lo podéis acompañar con unas patatitas hervidas regadas con un hilo de aceite.