Esta torta de migas me trae gratos recuerdos de mi infancia, ya que solía ser el almuerzo típico de mis días de cole. La comprábamos en cualquier panadería de camino al cole, y estaba deseando salir al patio para zampármela. Es una torta típica de Alicante, y concretamente de Elda, en donde se toma untada con nocilla… Sí, sé que puede sonar raro una torta salada untada con nocilla, pero está riquísima.
Los ingredientes siempre se tienen a mano en casa, y se hace en 30 minutos. Sólo necesitaréis:
Para la masa:
300 gr de harina
100 gr de agua, vino blanco o cerveza
100 gr de aceite (yo uso oliva suave)
Una cucharadita de sal
Para las miguitas:
100 gr de aceite
300 gr de harina
Una cucharadita de sal

(Si no disponéis de peso, 300 gr de harina equivalen a dos vasos y un dedo, y 100 gr de aceite son 6 cucharadas soperas, gracias a Mari Cruz por darme los valores!!!!)

En un bol, o robot de amasar, mezclamos los ingredientes para la masa. Tiene que quedar una masa suave, que no se pegue al tacto y que sea bastante aceitosa. Si queda muy dura, añadir más líquido, y si queda muy blanda, añadir más harina. Se estira la masa resultante, esta cantidad es suficiente para poder extenderla sobre una placa de horno, a la que previamente le habremos puesto papel de horno. Para hacer las migas es importantísimo que primero pongamos el aceite, y luego añadamos la harina y la sal. De éste modo nos saldrán unas miguitas a la primera. Colocamos las migas salpicando la masa que habremos extendido en la placa, y horneamos de 20 a 30 minutos a 180 grados. Es importante que apaguemos el horno en cuanto veamos que empieza a dorarse, ya que si no se quemaría.
Si queréis probarla con nocilla, o bien horneáis la masa y las migas por separado, untáis la masa de nocilla y colocáis las migas por encima, o bien untamos la masa cruda y colocamos las migas y luego horneamos todo junto. Eso según el gusto de cada uno.
Espero que os guste, y que disfrutéis despegándoos las miguitas del paladar ;-DDD

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